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EL CARBÓN SOSTENIBLE MARCA LA DIFERENCIA EN ANGOLA

El PNUD ayuda a los agricultores a preservar sus ingresos y los bosques

“Ahora sabemos que siempre que cortemos un árbol, debemos plantar otro para mantener la sostenibilidad de nuestra producción”, dice María Ayondela, que se dedica producir carbón en Capato, una pequeña comunidad en los antiguos bosques de miombo en Angola. 

El carbón es un aspecto importante de la economía angoleña. Además de ser una fuente vital de energía para quienes viven en las ciudades, brinda ingresos a las familias de las zonas rurales, como la de María. 

A medida que más personas se mudan a las ciudades, el mercado del carbón está creciendo, lo que plantea tanto oportunidades como desafíos a quienes lo producen. La deforestación es una importante amenaza contra la sostenibilidad del futuro de Angola: entre 1990 y 2015, los bosques de miombo disminuyeron casi una quinta parte. 

“Ahora sabemos que siempre que cortemos un árbol, debemos plantar otro para mantener la sostenibilidad de nuestra producción”, dice María Ayondela, al frente, que se dedica producir carbón en Capato.

Mantener  este recurso tradicional y los empleos que genera se ha transformado en una prioridad para Angola. Además de los ingresos, el ecosistema forestal preserva la biodiversidad y los recursos de agua y brinda un refugio contra las condiciones climáticas extremas. Asimismo, brinda a las comunidades locales, como la de Capato, diversos insectos, frutas, semillas y otros recursos naturales con valor medicinal y de importancia nutricional. Usando la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como modelo para un desarrollo inclusivo, el país está trabajando con sus socios para ayudar a las comunidades rurales a avanzar hacia un futuro sostenible. 

En cooperación con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Ministerio de Ambiente de Angola, las universidades y la sociedad civil, el PNUD está enseñando a las comunidades a talar los árboles de manera sostenible, a aumentar la reforestación y a garantizar que las mujeres y los hombres participen en la misma medida. 

Gracias a eso, las comunidades como la de María están a la vanguardia de un cambio sostenible y equitativo. 

Marcelino Saculanda es un productor de carbón en la localidad vecina de Huambo—Calonga, otra comunidad que está trabajando con la asociación. “Nuestro proyecto para el carbón está muy relacionado con la sostenibilidad de los bosques, ya que nos preocupan las próximas generaciones”, dice. 

La industria del carbón es en gran medida informal, lo que a menudo se traduce en una gestión deficiente de los recursos naturales. 

Los socios de Angola están ayudando a las comunidades a establecer planes locales de gestión sostenible para los bosques.

Se calcula que unas 100.000 personas, que en general trabajan sin información ni orientación sobre las normas, se dedican a la recolección de leña y la producción de carbón. 

La capacitación se centra en métodos que los trabajadores pueden usar y transmitir a otros y en aumentar la conciencia ambiental y los conocimientos sobre los beneficios de gestionar los bosques de una manera sostenible. 

“Este proyecto es importante para nosotros, ya que una vez que se corta un árbol, es necesario plantar otro para preservar la naturaleza”, dice Carolina Capunga, una productora de carbón en Huambo—Calonga. 

Los socios también están ayudando a las comunidades a poner en marcha planes locales para la gestión sostenible de los bosques, comenzando con la elaboración de un registro del número, los tipos y los tamaños de los árboles. Se define qué especies tienen buen potencial de crecimiento y las características de quemado necesarias para la fabricación de carbón, y se cultivan en viveros para su explotación a largo plazo. Esto permite a los trabajadores seguir produciendo mientras conservan los recursos forestales. 

“Hemos estado plantando en todas las aldeas donde trabajamos, y en este momento tenemos 7.846 árboles para las cuatro”, dice Adilson Mavinga. 

A pesar de la intensa tala de los años recientes, los bosques de miombo tienen el potencial necesario para recuperarse. Si se los deja crecer, se calcula que las zonas explotadas para la producción de carbón podrían recuperarse por completo en 20 años. Si bien todos los países que tienen bosques de miombo aún deben mejorar muchos aspectos relativos a su gestión, los avances logrados gracias a este proyecto son un paso importante hacia la producción sostenible de carbón. 

Con todo, la gestión de los bosques es apenas el comienzo del proceso necesario para establecer un sector del carbón plenamente sostenible. Pueden producirse mejoras en toda la cadena de valor del sector, puesto que después de la cosecha, el carbón es carbonizado, transportado, distribuido y quemado. 

La asociación seguirá  aplicando este enfoque holístico que abarca las dimensiones social, económica y ambiental del desarrollo. El objetivo es lograr que las actividades de aprovisionamiento, fabricación y distribución sean sostenibles. 

Establecer una cadena sostenible de producción de carbón es fundamental para el desarrollo de Angola a largo plazo. Reducirá la emisión de gases de efecto invernadero y la contaminación, a la vez que creará trabajos y preservará los bosques de miombo, un enfoque integrado que está sentando las bases para  que las comunidades rurales del país avancen hacia un futuro sostenible. 

En cooperación con el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Ministerio de Ambiente de Angola, las universidades y la sociedad civil, el PNUD está enseñando a las comunidades a talar los árboles de manera sostenible, a aumentar la reforestación y a garantizar que las mujeres y los hombres participen en la misma medida.​

-----Texto: Ariana Caruso, Interno de comunicaciones, PNUD ​​
Fotos: PNUD Angola
Twitter: @UNDPAngola  @SDGintegration